Producción Legislativa

Proyectos de Ley presentados según legislatura (1985-2020)

Proyectos de Ley presentados según poder y legislatura (1985-2020)

Proyectos de Ley presentados según partidos y legislatura (1985-2020)

Leyes sancionadas según legislatura (1985-2020)

Leyes sancionadas según poder y legislatura (1985-2020)

Leyes sancionadas según partidos y legislatura (1985-2020)

Tiempo que insume aprobar una ley (1985-2020)

Características de los miembros de la 49º Legislatura

Si comparamos los atributos de los miembros de la nueva legislatura con los de la anterior, encontraremos algunos cambios relevantes y algunas llamativas continuidades.  El siguiente gráfico radial compara cinco atributos del Parlamento, de los cuales dos cambian de forma importante (proporción de legisladores del Frente Amplio y experiencia legislativa) y tres mantienen rasgos bastante similares en ambas legislaturas (proporción de mujeres, edad promedio y formación terciaria).

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Como se señaló antes, la principal alteración reside en la composición partidaria de las cámaras. La bancada del Frente Amplio será algo más pequeña, la de los partidos tradicionales prácticamente igual, surge un cuarto partido relevante (Cabildo) y tres partidos menores (PI, PG y PERI).  La segunda diferencia importante respecto a la legislatura anterior es el nivel de experiencia de los legisladores. El gráfico radial mostraba que el promedio general desciende de 65 a 53 meses. El cuadro 5 muestra que la caída ha sido brusca en ambas cámaras y en los tres grandes partidos. Se destacan el caso de los diputados y senadores del Partido Colorado y el de los senadores del Frente Amplio (121 a 86 meses). El PN presenta un aumento del nivel de experiencia en el Senado pero ello es relativo, pues cuando el 1º de marzo, los senadores Heber, Larrañaga y Javier García pasen a ocupar cargos ministeriales, el promedio descenderá a 114 meses. Por tanto, la caída es generalizada y alcanza a todos los partidos del sistema.

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Nota: “Todos” indica los valores promedios para los 99 diputados y los 31 senadores.

El gráfico radial mostraba que los otros tres atributos se modifican menos (proporción de mujeres, edad y educación terciaria) pero su apertura según cámara y partido permite ver algunos fenómenos interesantes. El cuadro 6 compara la proporción de mujeres legisladoras entre la pasada y la actual legislatura, mostrando una leve mejora en la Cámara de Representantes y un salto importante en el Senado. Esos avances están asentados en la decisión del Frente Amplio de confeccionar listas paritarias al Parlamento. Obsérvese que este partido avanza 7 puntos porcentuales en ambas cámaras. La otra cara de la moneda son los partidos tradicionales. El Partido Nacional empeoró dramáticamente su representación femenina en la cámara baja pero la mejoró 7 puntos en el Senado. El Partido Colorado bajó a la mitad la proporción de mujeres en la cámara baja y la perdió en el Senado (no hay mujeres coloradas). Por tanto, pese a que los promedios generales para todo el Parlamento mostraban una alteración menor (las mujeres pasan del 20% al 22%), cuando se abren estos datos se puede constatar que la mejora relativa en la representación de mujeres en el Parlamento obedece a la voluntad política expresada por el Frente Amplio.

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El gráfico radial mostraba que los promedios de edad para las dos legislaturas eran prácticamente iguales (53 en 2015, 52 en 2020). El cuadro 7 muestra que esa igualdad encubre un envejecimiento del Senado (58 a 62 años) y un leve rejuvenecimiento de la Cámara de Representantes (52 a 50 años). Los tres grandes partidos acompañan estos movimientos inversos, aunque el rejuvenecimiento de los diputados del FA y el envejecimiento de los senadores del PN, son un poco más pronunciados que el promedio general.

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El primer gráfico mostraba que en ambas legislaturas el 50% de los legisladores contaba con un título terciario. Sin embargo, esa situación no es homogénea ni por cámaras ni por partidos. Los diputados ahora son un poco más formados (pasan del 45% al 48%) en tanto los senadores lo son menos (pasan de un 65% a un 50%). Mientras el FA presenta valores muy similares en ambas legislaturas, los partidos tradicionales presentan una importante caída en la cámara alta y una sustantiva mejora entre los diputados.

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3 de cada 4 legisladores buscarán la reelección el 27 de octubre de 2019

El domingo 27 de octubre, 96 de 130 legisladores intentarán renovar su mandato. Esto indica que la permanencia en el Parlamento continúa siendo un objetivo de carrera prioritario de los legisladores en funciones (incumbents), aunque claro está, influye en ello de forma decisiva las preferencias que establecen los partidos.

Calcular la tasas de búsqueda de reelección en Uruguay no es sencillo. La literatura especializada indica que se debe tomar como parámetro base para el cálculo a los miembros electos de cada cámara. Sin embargo, la Constitución habilita a los parlamentarios a ser ministros al tiempo que no impone restricciones para que los mismos compitan en las elecciones departamentales de mayo del primer año de la legislatura. Por esa razón, el elenco estable de miembros del Parlamento no se conoce hasta mediados de julio de ese primer año de gobierno.

En el caso de los legisladores convocados por el Presidente para formar parte del gabinete, el Parlamento les reserva su banca haciendo ingresar a un suplente que actuará como titular. En el caso de los legisladores que compiten por un gobierno departamental, el Parlamento los obligará a renunciar y convocará a un nuevo titular. Estas dos situaciones sumadas a los fallecimientos y renuncias, determinan que la integración de las cámaras se vaya modificando a lo largo del período.

En este trabajo tomamos como parámetro de cálculo a la composición del Parlamento en agosto de 2015. Esto supone no considerar a aquellos legisladores que se convirtieron en ministros o subsecretarios en marzo de 2015 (Danilo Astori, Eduardo Bonomi, Pablo Ferreri y Cristina Lustemberg) ni a los legisladores que fueron electos intendentes en mayo (Enrique Antía, Sergio Botana, Carlos Moreira, Carlos Enciso, Carmelo Vidalín, Daniel Martínez, Andrés Lima y Aníbal Pereyra). Tampoco integra al integración base sobre la cual se realiza el cálculo, el senador Luis Almagro, que renunció a su banca en mayo para asumir la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos. Para saber si los legisladores compiten o no, hemos revisado las hojas de votación publicadas por la Corte Electoral en su sitio web (1) y hemos consultado perfiles de redes sociales de los legisladores (Facebook, Instagram y Twitter).

De los 130 incumbents del 1º de agosto de 2015, 96 buscarán la reelección el domingo 27 de octubre (74%). Si abrimos estos datos por cámara, encontramos que 21 de los 31 senadores y 75 de los 99 diputados intentarán permanecer en el Parlamento. La tasa de búsqueda de reelección en ambas cámaras son de las más altas desde 1985 (68% en el Senado y 76% en Diputados).

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Tasas de búsqueda de reelección = BR / L  (BR buscadores de reelección; L total de legisladores). Los diputados tienen una mayor propensión a competir en virtud de que cuentan con mayor autonomía de decisión que los senadores (electos en una magnitud grande con lista cerrada y bloqueada y con gran influencia de los líderes en la selección y ordenamiento de la nómina).

 

Entre los senadores, se observa que mientras el 100% de los nacionalistas buscará la reelección, sólo la mitad de los frenteamplistas y colorados harán lo propio. Entre los diputados, corren por la reelección el 78% de los frentisteamplistas, el 75% de los nacionalistas, el 69% de los colorados y el 67% de los independientes.

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Fuente: Base de datos del Programa de Estudios Parlamentarios

 

Los que no compiten

Entre los 34 legisladores que no compiten hay 6 que fallecieron durante el transcurso del mandato: Martha Montaner (PC), Víctor Semproni (FA), Alberto Perdomo (PN), Berta Sanseverino (FA), Daniela Payssé (FA) y Jaime Trobo (PN).

Los 27 restantes que no compiten tienen en promedio más edad que los 96 que sí lo hacen (61 años contra 55) pero la antigüedad en el parlamento, medida en mandatos legislativos, no reporta una diferencia significativa (2,5 los que compiten contra 2,1).  Tampoco el sexo presenta una gran influencia pues no compiten por la reelección el 24% de las mujeres y el 22% de los hombres.

La decisión de no competir responde naturalmente a razones diferentes relacionadas con la voluntad de los legisladores y sobre todo, con las preferencia de los partidos. En el Frente Amplio, no compiten los senadores suspendidos Raúl Sendic y Leonardo De León, los emepepistas Ivonne Passada, Ernesto Agazzi y Rúben Martínez Huelmo, y Marcos Carámbula, electo por la lista 1001. En la cámara baja, no competirán por la reelección los emepepistas Julio Batistoni, Mercedes Santalla (ambos figuran en la lista de senadores en puestos decorativos), Jorge Meroni, Daniel Placeres, Carlos Reutor y Washington Silvera, además de los ex 711, José Querejeta y Pablo González, y del influyente legislador de Asamblea Uruguay, Alfredo Asti.

En el Partido Nacional, no competirán varios diputados del interior por haber votado mal en la interna o por decidir retirarse de la vida pública. Ellos son Edgardo Mier (Treinta y Tres), José Yurrumendi (competirá por la Intendencia de Cerro Largo), Edmundo Roselli (Colonia), Gonzalo Novales (Soriano), Elisabeth Arrieta y Nelson Rodríguez (ambos de Maldonado).

En el Partido Colorado no competirán el senador Pedro Bordaberry y las diputadas Cecilia Eguiluz (Salto) y Graciela Matiaude (Canelones). Tampoco lo harán los legisladores electos por este partido y que emigraron más tarde hacia el Partido de la Gente, Daniel Bianchi (Colonia y luego senador) y Guillermo Facello (Montevideo).

En el Partido Independiente no competirá el veterano diputado Heriberto Sosa (Maldonado) quien renunció a su banca el 3 de abril de 2018.

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Notas

  1. https://www.corteelectoral.gub.uy/PlanesGob/HOJAS_OCTUBRE2019/HOJAS_OCTUBRE.zip

Esfuerzo parlamentario: senadores*

El rendimiento de los legisladores ha ingresado en la agenda pública a medida que se aproxima la elección nacional. En medios de comunicación y redes sociales surgen preguntas sobre qué hacen, cómo trabajan y qué consecuencias tienen las acciones que desarrollan nuestros representantes. La literatura especializada en estudios legislativos afirma que la actividad parlamentaria está relacionada con el sistema electoral, el grado de fragmentación de la asamblea legislativa, las preferencias y apoyos del gobierno y sobre todo, los objetivos de carrera de los legisladores.

En 2011, los economistas Ernesto Dal Bó (University of California, Berkeley) y Martín Rossi (Universidad de San Andrés) publicaron un artículo que analizaba cómo la duración de los mandatos legislativos influye positivamente sobre el esfuerzo de los legisladores argentinos (1). Para demostrar esa asociación, Dal Bó y Rossi construyeron un índice de esfuerzo legislativo (Index of Legislative Effort) a partir de la sistematización de diferentes dimensiones de la actividad parlamentaria (asistencia al plenario y las comisiones, participación en los debates, actividad en las comisiones, proyectos presentados y aprobados). La creación de un índice con esas características es muy útil porque permite comprender cómo los legisladores utilizan su tiempo, qué tipo de acciones privilegian y cuáles son sus posibles metas. Los autores reconocen que si bien es muy difícil evaluar empíricamente el esfuerzo legislativo, el índice al menos brinda una aproximación sobre el grado de dedicación que los representantes brindan a sus funciones.

El estudio que aquí presentamos pretende contribuir a la comprensión ciudadana respecto al trabajo de nuestros representantes. No nos aníma un espíritu inquisidor. Simplemente deseamos volver transparente el trabajo de los miembros del principal órgano de la democracia, el Parlamento. Este no es un trabajo académico sino de divulgación del conocimiento. Toma prestadas algunas herramientas metodológicas de las ciencias sociales para alcanzar resultados sólidos y objetivos. En la primera parta, se describen los procedimientos metodológicos utilizados para construir nuestro propio Índice de Esfuerzo Parlamentario. En la segunda parte se presentan los resultados de la aplicación del índice a los senadores titulares de la 48º Legislatura (2015-2019) y un análisis de rendimiento en cada una de las dimensiones escogidas.

Definición y decisiones metodológicas

El esfuerzo parlamentario es el conjunto de tareas que los legisladores desarrollan para cumplir con las prerrogativas que su cargo establece. La Constitución asigna al Parlamento una diversidad de funciones: legislar, controlar, representar y debatir los asuntos públicos. Una medición del esfuerzo parlamentario debe tomar en cuenta el amplio conjunto de actividades que se derivan de esas funciones. En tal sentido, nuestro Índice de Esfuerzo Parlamentario (IEP) tomará en cuenta seis dimensiones derivadas del cumplimiento de esas funciones: i) asistencia a las sesiones del plenario y las comisiones, ii) escritura de proyectos de diversa índole, iii) trabajo en comisiones, iv) participación en los debates, v) presentación de exposiciones y vi) solicitud de informes al gobierno. El siguiente cuadro presenta un esquema sobre la operacionalización del IEP.

dimensiones IEP

Universo de estudio y recolección de datos

El IEP será aplicado a la actividad desarrollada por los senadores que ejercieron la titularidad de una banca durante al menos un año en la 48º Legislatura (2015-2019). No fueron considerados en el estudio los senadores que fueron electos Intendentes en mayo de 2015 (Daniel Martínez, Carlos Enciso, Carlos Moreira y Sergio Botana) como tampoco aquellos que pasaron a ejercer cargos en el gabinete (Daniel Astori y Eduardo Bonomi) o en organismos internacionales (Luis Almagro). Tampoco hemos considerado al Presidente de la Cámara (Raúl Sendic) por entender que esa función es muy diferente a la que cumplen los otros senadores y por tanto, no es posible compararla. Hemos incluido a su sucesora, Lucía Topolansky, pero sólo durante el período en que ejerció como senadora titular (15/02/2015 – 13/09/2017). Finalmente, fue excluida la senadora Martha Montaner, fallecida el 09/03/2016, pues su enfermedad pudo haber influido sobre el nivel de esfuerzo parlamentaria.

Los 34 senadores de la muestra son José Mujica, Andrés Berterreche, Lucía Topolansky (Charles Carrera), Ivonne Passada, Ernesto Agazzi, Daniel Garín, Rúben Martínez Huelmo, Patricia Ayala, Marcos Otheguy, Leonardo De León, Marcos Carámbula, Juan Castillo, Enrique Pintado, Rafael Michelini, Daniela Paysée, Daisy Tourné, Mónica Xavier, Constanza Moreira, Luis Lacalle Pou, José Carlos Cardoso, Álvaro Delgado, Javier García, Luis Alberto Heber, Carol Aviaga, Jorge Larrañaga, Guillermo Besozzi, Verónica Alonso, Carlos Daniel Camy, Pedro Bordaberry, Germán Coutinho, Daniel Bianchi, José Amorín y Pablo Mieres.

Hemos construido una base de datos con todos las actividades reportadas por el Sistema de Información Parlamentaria (SIP) del Poder Legislativo para cada uno de los 34 senadores seleccionados. Estos datos son públicos y cualquier ciudadano puede obtenerlos. El siguiente es un ejemplo con su correspondiente dirección web.

ejemplo 1
Ejemplo: https://parlamento.gub.uy/camarasycomisiones/legisladores/1044

La base de datos cuenta con 7.886 entradas correspondientes a los 34 senadores seleccionados. Las actividades que utilizaremos para evaluar el esfuerzo parlamentario representan el 90% de las entradas (2).

Procedimiento de cálculo

Las actividades parlamentarias que realizaron los senadores fueron clasificadas de acuerdo a las seis dimensiones seleccionadas. Los valores que expresa cada dimensión muestra frecuencias de uso muy diferentes. Por tanto, para comparar series de datos heterogéneos utilizaremos el z-score de cada valor generado por cada senador en cada una de las seis dimensiones. El z-score es el número de desviaciones estándar que alcanza un determinado punto respecto a la media de la serie. O sea, z-score muestra a cuántas desviaciones estándar se encuentra -por debajo o por encima- un valor alcanzado por un senador respecto a la media del conjunto de senadores en una dimensión dada. Para calcular z-score, utilizaremos la siguiente fórmula:

z = (x- μ) / σ

…donde x es el valor conocido de la serie, μ es la media de la serie y σ la desviación estándar.

El IEP para cada senador será el promedio de los valores z-scores de las seis dimensiones seleccionadas. El siguiente cuadro presenta un ejemplo de cómo se calculó el índice. Los valores negativos de z-score indican que están por debajo del valor promedio de la dimensión y los valores positivos que están por encima.

ejemplo 2

Resultados

La aplicación de los procedimientos reseñados permite calcular el IEP para los 34 senadores seleccionados. La siguiente tabla presenta los resultados encontrados: Pedro Bordaberry (PC) es el senador más esforzado del período legislativo. Le siguen los senadores Pablo Mieres (PI) y Ruben Martínez Huelmo (FA), y a cierta distancia, Carlos Camy (PN), Enrique Pintado (FA), Rafael Michelini (FA), Luis A. Heber (PN), Pedro Bordaberry (PC), Javier García (PN), Álvaro Delgado (PN) y Mónica Xavier (FA).

¿Qué ha hecho Pedro Bordaberry (PC) para ser el legislador más esforzado? Tuvo asistencia perfecta a las sesiones del plenario y formó parte del 93% de las sesiones de las comisiones a las que pertenece. Firmó la friolera de 103 proyectos de ley e hizo uso de la palabra en 535 oportunidades. Asimismo, realizó 49 exposiciones orales y/o escritas, fue 8 veces informante de comisión y presentó 90 pedidos de informe.

Pablo Mieres (PI) también estuvo presente en el 100% de las sesiones del plenario y en el 86% de las sesiones de las comisiones que integra. Firmó 35 proyectos de ley y 42 proyectos de declaración, resolución o minuta de comunicación. Pidió la palabra en 345 oportunidades; realizó 29 exposiciones orales y/o escritas; ofició 16 veces de informante en comisión; y presentó 65 solicitudes de informe al gobierno.

Ruben Martínez Huelmo (FA) también tuvo asistencia perfecta a las sesiones a las que fue convocado, participó del 97% de las sesiones de comisiones y escribió o firmó 35 proyectos de ley y 15 proyectos de declaración, resolución o minuta de comunicación. Habló 220 veces en el plenario, realizó 21 exposiciones orales o escritas, fue 91 veces informante en comisiones y presentó 2 solicitudes de informes.

Carlos Daniel Camy (PN) estuvo en el 99% de las sesiones del plenario a las que fue citado y un 93% de las sesiones de comisiones. Presentó 25 proyectos de ley y 11 proyectos de declaración, resolución o minuta de comunicación. Participó 89 veces en los debates de la cámara, realizó 73 exposiciones orales o escritas, 6 veces fue informante en comisión y presentó 24 pedidos de informe.

Como podrá apreciarse, los senadores desarrollan las distintas funciones con variada intensidad y ello puede responder a una serie de factores que no analizaremos aquí pero que conviene mencionar: situación de su partido (gobierno u oposición), tamaño de su partido, preferencias programáticas, objetivos de carrera, etc.

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Top-10 en esfuerzo parlamentario: Arriba (1º al 5º): Pedro Bordaberry (PC), Pablo Mieres (PI), Ruben Martínez Huelmo (FA), Carlos Camy (PN) y Enrique Pintado (FA). Abajo (6º al 10º): Rafael Michelini (FA), Luis A. Heber (PN), Javier García (PN), Álvaro Delgado (PN) y Mónica Xavier (FA).


Notas:

* En la primera versión de esta investigación cometimos un error respecto al  procesamiento de la información relativa al senador Pedro Bordaberry.  Concretamente, omitimos la actividad desarrollada por el senador durante los años 2017 y 2018. El señor Álvaro Rossa, asesor de Pedro Bordaberry, nos hizo notar este problema y luego de revisar la totalidad de la base de datos y realizar los correspondientes arreglos, hemos publicado esta enmienda. Agradecemos desde ya la cooperación brindada por Rossa y la comprensión mostrada por el senador Bordaberry ante tamaño error.

(1) Dal Bó, Ernesto y Martín A. Rossi (2011) “Term Length and the Effort of Politicians”, The Review of Economic Studies, Vol. 78, No. 4, pp. 1237-1263.

(2) No hemos considerado los registros que reportan convocatorias a la cámara, designaciones a comisiones especiales, presentación de mociones de urgencia, homenajes, sesiones especiales de la cámara, etc. También hemos descartado las clasificadas como “Interviene en exposición verbal” por ser similares a las clasificadas como “realiza una exposición verbal”.

Esfuerzo parlamentario: dimensiones*

Asistencia al Parlamento.

La asistencia al plenario y a las comisiones es sin dudas el indicador más básico de esfuerzo parlamentario. En el debate público muchas veces tiende a confundirse la noción de esfuerzo parlamentario con la asiduidad o hábito que muestran los legisladores a la hora de concurrir al trabajo. Estamos de acuerdo con que esto es importante aunque sin duda debemos tomar otros aspectos distintivos de sus cargos. Para calcular la presencia de los senadores en el Parlamento hemos promediado la tasa de asistencia al plenario y la tasa de asistencia a las comisiones, ambas reportadas por el Sistema de Información Parlamentaria. Esos ratios surgen de la división entre las asistencias registradas (al plenario o comisiones) y las citaciones recibidas por el senador.

Ningún legislador debería faltar a las sesiones parlamentarias pero en los hechos eso no funciona así. El promedio de asistencia al plenario de los 34 senadores analizados es de 97% y a las comisiones, de 82%. Los senadores del FA tienen un promedio de 99% y  89% respectivamente. Los senadores del PN presentan un promedio de 95% y 72%; y los del PC, 98% y 80%. Estos datos demostrarían que los senadores del partido de gobierno son más aplicados al trabajo. Sin embargo, hay que tener en cuenta que tienen mayores incentivos para no faltar porque de ellos depende el quórum de la cámara para sesionar y sobre todo, el mantenimiento de la mayoría para producir decisiones legislativas. Obsérvese que en los primeros 15 lugares  del ranking sólo 2 senadores no pertenecen al FA (Bordaberry y Javier García). El ranking está liderado por los senadores oficialistas Andrés Berterreche y Daniel Garín (ambos con asistencia casi perfecta), seguidos por Patricia Ayala, Ruben Martínez Huelmo y Daniela Paysée.

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Proyectos.

La redacción de proyectos de ley es un buen indicador de esfuerzo parlamentario. Elaborar un proyecto de ley requiere inversión de tiempo ya sea en materia de estudio ya sea en la inversión de recursos de asesoramiento técnico. En la 48º Legislatura, sólo el 25% de los proyectos de ley iniciados en el Senado llevaban la firma de más de un legislador. Pese a que en el Parlamento uruguayo tiene una tradición de proyectos colectivos de bancada (partidaria o sectorial), en este período la mayoría de las iniciativas han sido de carácter individual.

Los incentivos para presentar proyectos de ley suelen ser menores para los senadores del FA porque deben invertir tiempo en tramitar la agenda legislativa del gobierno. La literatura muestra que desde 2005, el FA ha actuado como un partido mayoritario en las cámaras que posibilita el trámite de la agenda de los gobiernos (3). Los datos de la presente Legislatura muestran también que el partido de gobierno es el único que ha privilegiado la presentación de iniciativas en forma colectiva (sólo 3 proyectos de ley fueron presentados en forma individual). Los proyectos colectivos con respaldo multipartidario fueron solo 12 en este período legislativo de los cuales 7 se convirtieron en ley.

Nuestra base de datos muestra 1.240 entradas correspondientes a 280 proyectos de ley, 11 proyectos de declaración, 71 proyectos de resolución y 22 proyectos de minuta de comunicación. En promedio, cada legislador ha presentado 22 proyectos de ley y 11 proyectos de declaración, resolución o de minuta comunicativa. El senador que más proyectos ha firmado es Pedro Bordaberry (PC) con 64, seguido por Marcos Otheguy con 39, Pablo Mieres (PI) y Ruben Martínez Huelmo (FA) con 35, y Leonardo De León (FA) con 34.

Debate. El número de discursos en el plenario es un indicador sustantivo del esfuerzo parlamentario. La decisión de hablar en sala puede obedecer a circunstancias diversas como ser miembro de la comisión que analizó el proyecto, haber sido designado para expresar la opinión del partido o ser reconocido por sus pares como una voz autorizada en la materia (ya sea por sus conocimientos o por su  vínculo con los ciudadanos afectados por el proyecto). No todos los legisladores hablan, ni todos los que hablan realizan grandes aportes. Sin embargo, cuando se repasan los diarios de sesiones se observan ciertos patrones de comportamiento que indican la existencia de líderes discursivos que funcionan como verdaderas espadas de sus respectivos partidos y sectores. Este indicador de esfuerzo parlamentario incluye las discusiones en torno a proyectos de ley, proyectos de resolución, interpelaciones ministeriales, etc..

El senador Pedro Bordaberry lidera el ranking también en esta dimensión seguido por Pablo Mieres (PI), Rafael Michelini (FA), Luis A. Heber (PN), Álvaro Delgado (PN) y Rúben Martínez Huelmo. Es probable que el hecho de que el Partido Independiente cuente con una única banca en el Senado haya influido decisivamente para que Mieres alcanzara ese segundo lugar. Normalmente, en el Parlamento uruguayo los partidos suelen expresar su opinión ante cada asunto en discusión, por lo que la probabilidad de que el senador Mieres haga uso de la palabra siempre será más alta que la de cualquier otro senador.

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Exposiciones.

Los legisladores tienen a su disposición una serie de instrumentos para expresar sus puntos de vista sobre los problemas del país. Es decir, no necesitan esperar a la discusión de una ley para emitir su opinión sobre un tema que les preocupa. Pueden solicitar una exposición oral en la media hora previa a la sesión, conseguir que el plenario les autorice a realizar una exposición especial o simplemente escribir una nota con destino a las agencias del gobierno. Desde luego, la utilización de este tipo de instrumentos puede estar asociado con los objetivos personales de cada senador, lo cual puede develar una inclinación al cultivo sistemático de un electorado específico. Las exposiciones orales o escritas tienden a reproducir la visión y el interés del partido pero no necesariamente le representan. Tienen el sello personal del legislador que escribe y suelen ser comunicadas a los grupos sociales que puedan identificarse con la exposición. En términos de la labor parlamentaria las exposiciones orales y escritas constituyen una herramienta orientada a la representación de intereses por parte de un legislador individual.

El ranking está liderado por el senador Carlos Camy (PN) que dedicó buena parte de su esfuerzo a destacar los problemas del departamento de San José. Le siguen Pedro Bordaberry (PC), orientado a las políticas públicas nacionales (uso de internet, educación, política exterior, ANCAP, agro, etc.); José Carlos Cardoso (PN), orientado a la problemática del departamento de Rocha; y Javier García (PN), inclinado a los asuntos de defensa nacional y salud pública.

Informante en comisión.

No hay dudas de que el trabajo en comisiones representa uno de los aspectos más importantes de la labor parlamentaria. Allí se analizan proyectos, se discuten problemas y se desarrollan las negociaciones interpartidarias. Sin embargo, este trabajo suele ser opaco para la población porque la labor de las comisiones suele tener poca publicidad. No es sencillo cuantificar el esfuerzo individual en estos ámbitos. Sin embargo, el SIP reporta la actividad de informante de proyectos en comisión lo cual puede ser utilizado como un buen proxy de la labor en dichos ámbitos. Para informar sobre un proyecto se requiere inversión de tiempo en el estudio de los contenidos además de confianza partidaria y reconocimiento de sus pares. No todos los legisladores tienen las mismas posibilidades de cumplir este rol pues en general esta tarea queda en manos de los senadores de la mayoría parlamentaria. También influye estas designaciones el tipo de comisión. Como se ha demostrado en otros estudios (4) existen comisiones que reciben más proyectos y por tanto la distribución del trabajo puede ser más inclusivo.

Los datos indican que en los quince primeros lugares solo dos no son ocupados por senadores oficialistas (Luis A. Heber y Pablo Mieres). El ranking está encabezado por Ruben Martínez Huelmo, Enrique Pintado, Ernesto Agazzi y Mónica Xavier.

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Pedidos de informe.

La solicitud de informes por vía escrita es una herramienta constitucional orientada  a la supervisión de las agencias del gobierno. Los legisladores de la oposición están más inclinados a utilizarla que los que apoyan al gobierno. Las preguntas suelen orientarse al control de políticas públicas de carácter nacional pero en muchas ocasiones, los legisladores expresan preocupaciones de sus electorados específicos (distritos o sectores sociales o económicos). Los partidos y fracciones no ejercen un control exhaustivo sobre este tipo de iniciativas pero suelen respaldarlas cuando los organismos de gobierno tardan en responder.

Durante el período estudiado, se cursaron 631 pedidos de informes desde la Cámara de Senadores. Los 34 senadores de la muestra generaron 445 entradas de las cuales 412 corresponden a legisladores de la oposición. Por esa razón, los 14 primeros lugares del ranking pertenecen a legisladores del PN, PC y PI y los últimos 20 a los legisladores del gobierno. El primer lugar quedó también en manos del senador Bordaberry, seguido por Carol Aviaga (PN), Pablo Mieres (PI), Luis Lacalle Pou (PN) y Javier García (PN).

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Notas

* En la primera versión de esta investigación cometimos un error respecto al  procesamiento de la información relativa al senador Pedro Bordaberry.  Concretamente, omitimos la actividad desarrollada por el senador durante los años 2017 y 2018. El señor Álvaro Rossa, asesor de Pedro Bordaberry, nos hizo notar este problema y luego de revisar la totalidad de la base de datos y realizar los correspondientes arreglos, hemos publicado esta enmienda. Agradecemos desde ya la cooperación brindada por Rossa y la comprensión mostrada por el senador Bordaberry ante tamaño error.

(3) Ver Chasquetti, Daniel (2011) “El secreto del éxito : presidentes y cárteles legislativos en Uruguay (1995-2010)” en Revista Uruguaya de Ciencia Política, v.20, pp.9-31.

(4) Ver Chasquetti, Daniel, Daniel Buquet y Juan Andrés Moraes (2014). El Parlamento bajo la lupa. Imagen pública y productividad parlamentaria durante la 47º Legislatura (2010-2014). Montevideo: Poder Legislativo.